Qué bonita me veo cuando soy libre, cuando me amo y me acepto con todas mis cicatrices. Cuando me consuelo, me perdono y sirvo esa taza de café en los días grises.
Qué bonita me siento cuando no te estoy pensando y dejo de estar esperando.
Cuando riego mi propio jardín y me regalo flores.
Qué bonita soy cuando decido cambiar el color de mi pelo, cuando tengo los labios rojos y
me veo al espejo sin criticar lo que veo.
Qué guapa soy cuando creo en mí y decido seguir mis propias reglas.
Cuando apago el ruido de la incertidumbre y confío en mis propios instintos.
Qué bonita soy cuando me permito serlo, cuando simplemente existo.

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