Barcelona es de esas ciudades donde siempre hay algo qué hacer. No es cliché, de verdad es así. Lo único que se necesita es internet en el móvil o en la computadora, curiosidad, tiempo para buscar planes distintos y por supuesto un poco de dinero.
Así fue como llegué a las Cavas de Freixenet. Mi novio encontró en internet que se podía visitar las Cavas; que no estaban muy lejos de la ciudad y lo mejor aún que había un tren que te lleva directamente ahí. El pase se llama Freixetren, nosotros lo tomamos desde Plaza Catalunya (pero hay más estaciones donde lo puedes tomar) Para este paseo no necesitas gastar mucho porque compras el pase por 10.80 € e incluye el tren y la visita guiada. Dato importante: es necesario hacer reservación para las visitas, pero por medio de la página web o por teléfono es muy fácil hacerla.
Para llegar ahí necesitas aproximadamente 40 minutos pero la verdad es que en el tren el tiempo pasa volando, el lugar está muy lindo y es más grande de lo que te esperas. Nuestra guía se llamaba Lulú, una chica bastante peculiar y divertida. La visita narra la historia de la marca, el proceso de creación, sus cavas o ediciones especiales. También tienen una Cava Reserva Real, ya que esta marca lleva mucho tiempo teniendo un lazo especial con la monarquía española. Cabe destacar que toda marca o producto que lleve el distintivo “Real” debe ser antes aprobado por los reyes; así que Don Felipe y Doña Leticia visitaron hace algunos años esta cava para que la bebida fuera realmente oficial. (Nótese que este es uno de los datos curiosos aprendidos de la visita)
Al finalizar la parte “teórica” hay una degustación gratuita y si tienes un poco más de presupuesto puedes seguir probando toda la variedad de Cavas, disfrutar de unos bocadillos o ¿por qué no? comprar una botella.
Las Cavas Freixenet es un paseo sencillo, lindo y diferente para el fin de semana. Te comparto la página web por si te animas a visitarla: http://www.freixenet.es
¡Salud!
Paulina Alcocer





