Martes por la noche y Netflix me coqueteó para que pasará un rato con él. Intenté no hacer lo que siempre hago: tardar demasiado en escoger lo que voy a ver; a veces pareciera que estoy en un examen y no eligiendo una serie. Me pongo a pensar si debo ver esa película que he dejado para luego, o mejor una comedia romántica o un documental como si estas decisiones tuvieran grandes consecuencias.
Esta vez no quise darle vueltas al asunto y me fui por la última opción: un documental; aunque no había visto el trailer de “Iris” me pareció algo divertido para ver y entretenerse un poco y eso fue justamente lo que sucedió. Ahora estoy aquí escribiendo este post, pero es que me parece que hay mensajes simples y a la vez brillantes. Esto es lo que he aprendido de Iris Apfel.
- La moda es divertida. Estamos acostumbrados al concepto frívolo de la moda; aceptar que te gusta este mundo es sinónimo de superficial, porque es fácil asumir que eso significa que sólo lees Vogue y te interesas por los grandes diseñadores. ERROR. La moda es diversión, es jugar, es arriesgarse, combinar, querer lucir diferente o más bien encontrar ese toque que te haga sentir feliz y cómodo. Iris es el reflejo total de este estilo de vida. De vestirte de una manera porque así te nació, porque tenías ganas de usar un color brillante o porque simplemente encontraste un vestido o sombrero que te parece la cosa más bonita/original/divertida del mundo. Recordar que te vistes para ti y que no hay revista, diseñador o tendencia que puedan conocerte mejor que tú mismo.
- Ella es la primera blogger de moda pero sin ser blogger ni tener miles de seguidores en redes sociales. Ya sé no tiene sentido pero sí. Me refiero a que las bloggers de moda tomaron al mundo por sorpresa por bajar a la tierra esos looks de revistas y grandes nombres, por ser esos personajes que combinan prendas costosas con prendas low cost; Una blogger es esa chica que no es modelo ni tiene personal shopper pero que demuestra que puede crearse un look digno de revista. Bueno Iris es un poco de eso pero sin toda la parte mediática. Iris demuestra que puedes ser amante y conocedora de las grandes marcas y diseñadores, pero que se vale combinar con un collar de una mercadillo o de la tienda desconocida de la esquina. Lo que importa es lo que creas y lo que transmites, no si todo lo que traes de pies a cabeza tiene un logo y una Maison en París que lo respalda. En este documental ella se queja mucho sobre esta tendencia que nos convierte a todos en unos “uniformados de la moda” y ella predica lo opuesto con el ejemplo.
- La curiosidad nunca debe morir. Iris comenzó como interiorista pero eso la llevó a conocer de telas, esto la llevo a viajar y dejarse inspirar por el mundo que la rodea. Se convirtió en una coleccionista de accesorios, ropa y obras de arte. Es divertido ver como un collar puede estar ligado a una experiencia, un peluche va ligado a un viaje, un abrigo a una estación específica del año y así sucesivamente. Es bonito que más allá de coleccionar por la motivación de poseer y tener más, es algo como recolectar piezas de un rompecabezas que al final del día tiene significado para ti y es una manera de recordar y contar historias.
Hay muchas cosas divertidas en el documental: su estilo de vida, sentido del humor y la relación con su esposo Albert. También recordar que es una señora de noventa y tantos que todavía se levanta de la cama y se emociona por ir a una tienda vintage, comprar un anillo nuevo y pintarse los labios de colores. Si quieres conocer más de este personaje, vale la pecha echarse un clavado a su vida con este entretenido documental.
Les comparto el trailer, por si se les antoja verlo y conocer un poco de esta fantástica mujer que me ha recordado lo divertida que puede ser la moda.
¡Si lo ven espero lo disfruten como yo lo hice!
Poly
Imágenes: Harper’s Bazaar


