Viviendo con alguien parte II

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Viviendo con alguien parte II

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  • Es posible subir de peso. Ver películas en casa es algo más habitual que cuando vivían por separado. Así que comienza a suceder algo como esto: película, botana para ver la película, trabajando en casa, uno piensa que es hora de un café y un pastelito, después vienen los antojos para la cena, llega el fin de semana y el plan es ¡vamos por una cerveza! Pero pidamos algo para picar. ¿Tuviste un día pesado? ¡Vamos por un postre! ¡Encontré un café que se ve buenísimo! ¿Vamos? Todas las ideas y planes suelen girar alrededor de la comida y es que siendo honesta no hay nada más delicioso que estar en casa, ver una serie y tomar vino o cerveza con algunos embutidos o una simple bolsa de papas. El problema es que esta dinámica debe estar acompañada de varias horas de cardio a la semana porque si no mágicamente la ropa comenzará a encogerse y en mi caso las caderas no pueden mentir.
  • Unsexyness revealed. Conocerá y conocerás su lado menos sexy. La realidad es que si vives con alguien descubrirás manías que ni sabías que existían. Ejemplo, al parecer mi novio es Wolverine porque todos los días se corta las uñas. La única explicación lógica que tengo es que las uñas le crecen de la noche a la mañana y cada vez que se levanta es necesario cortarlas. El cortaúñas es casi como una tercera mano y si se me ocurre cambiarlo de lugar ¡Alerta roja! Por otro lado, a él le toca verme morir de cólicos; me ha visto rodar sobre la cama por el dolor y jurar a todos los dioses que seré una mujer buena si se calma el malestar. Me ha visto hinchada, usando la camiseta más vieja que pude encontrar; me ha visto depilarme las cejas, axila y también me ha visto comer cereal directamente de la caja metiendo toda la mano como si estuviera canalizando mi Winnie Pooh interior. Pero ¿Qué se le va a hacer? Como decía Marilyn Monroe: Si no soporta lo peor de mí, entonces no merece lo mejor. En este caso no hay nada qué hacer, más que aceptar que para lucir bonitos o bonitas todos pasamos un proceso. ¯\_(ツ)_/¯
  • Las sorpresas se vuelven más complicadas. Antes podías inventar muchas cosas para preparar una sorpresa o un detalle romántico. Ahora como él conoce perfecto tu rutina hay que ser más audaz para despistar el enemigo. Y si le compraste algo peor aún porque debes encontrar algún lugar secreto donde esconderlo que no pueda descubrir. En mi experiencia: la estufa ha sido un buen lugar, claro siempre y cuando a nadie en la casa se le ocurra hornear.
  • El backstage lo viven juntos. ¿A qué me refiero? Antes él salía de trabajar (olvidaba su estrés) y pasaba por mí. Yo me encargaba de comprar un vestido para la ocasión y planchar mi cabello para que cuando me viera, dijera “oh que guapa”. Pero él no era parte de mis prisas por arreglarme, de la indecisión que me causó escoger vestido o incluso el color de mis uñas. Creo que lo que intento decir es que antes sólo veíamos el “productos terminado” Los dos listos para cenar algo delicioso o escoger la película en el cine. Ahora estamos para los buenos días y los malos. Hay que hacer cosas divertidas y no tan divertidas como ir al banco y cortarse el pelo. Él te ve batallar cambiando mil veces de ropa porque todavía no sabes que ponerte. Tú por el otro lado, comprendes un poco más de su trabajo. Te das cuenta cuando está bajo presión o de esa cuenta de algún cliente que está en juego y que no quiere perder. Ahora eres parte del backstage y de la función. Lo importante es nunca olvidar es que ese hombre o mujer malhumorado (a) por las mañanas es la misma persona que te hace reír cuando están guapos, tomando una cerveza en algún bar de la ciudad. Hay que estar detrás de la cortina pero también es bonito aplaudir al final de la función y sentirte parte de sus logros y sus buenos momentos.
  • ¡Es sumamente divertido! Los chistes locales, los apodos, la nueva experiencia de planear el día a día con alguien más. Es más divertido de lo que pensé. Inventar recetas para las botanas o la cena. Ver series, ponernos de acuerdo para planear el siguiente viaje, todo es un juego si así quieres que sea. Descubrir juntos el mundo en esta nueva etapa, saber que puede verte vulnerable, que te hará reír durante un día donde los ojos no dejan de llover o que te sorprenderá sin un razón especial. Es divertido dejarle un chocolate en la cama, que él te deje mensajes en servilletas, etc. Descubrir que semana a semana mejoras la receta de los hotcakes con avena y plátano y que él lo disfruta como niño en dulcería. Es bonito consentir a alguien y saberte consentida. No es que quiera sonar Uber-cursi pero también quiero exponer que no todo es tan serio ni todo es tan malo.

Como bien dicen todos hablan según como les vaya en la feria y pues, estoy compartiendo un poco de que ha sucedido en la mía. Lo interesante será saber si escribo lo mismo en un año o dos; pero lo importante es que espero estar aquí para contarles sobre las nuevas experiencias y aventuras.

Poly