Lamento si mucho de lo que escribo suena feminista, juro que ni siquiera lo planeo de esa manera. Pero creo que he tenido este tema en la cabeza porque en cierta manera lo he vivido y lo estoy viviendo. Hablo de esa ayuda, influencia o poder directo o indirecto que una mujer le da a otra mujer.
En este punto de mi vida, me doy cuenta cómo otras mujeres me han ayudado a mantenerme cuerda. Suena exagerado pero es verdad; y hombres este post también es para ustedes, porque probablemente se darán cuenta que las amigas de sus novias o esposas contribuyen a que ustedes tengan una mejor relación.
Cada cabeza es un mundo y las cabezas de las mujeres aparte tienen submundos peeerooo quiero hablar por mi propia experiencia y tal vez se sientan identificadas en algún punto.
Estas son mis razones por las que considero que las mujeres nos necesitamos. (sí, así como suena)
Como muchas otras especies creo que “movernos en manada” nos sienta bien. Yo tengo un grupo de amigas que está conmigo desde los ocho años, algunas desde los doce y algunas llegaron un poco después; pero el punto de esto es que conozco muy bien como es eso de “andar en grupito”, arreglarse en casa de la amiga, que alguien te acompañe de compras o esos cafés que no se acaban. Fue muy interesante descubrir la personalidad de cada una, aprender a respetarnos y a estar ahí la una para la otra. Las amigas te ayudan a entender que cada familia es distinta y que cada una se enfrente a retos diferentes. Crecer con un grupo de amigas te ayuda a ver más allá de lo que sucede en tu mundo y tu familia.
Necesitamos un espejo que refleje lo bueno y lo malo. Una amiga te ayuda a comprender el comportamiento femenino; sí, ya sé que somos mujeres pero a veces necesitas verte reflejado en alguien más para comprender una situación. Una amiga puede vivir cosas que tú no has vivido, pronto ella podría ser una referencia (positiva o negativa) para futuras decisiones u opiniones.
Las mujeres necesitamos HABLAR. Está comprobado que la mujer siente que ha solucionado una gran parte de su problema simplemente por haberlo expresado (aunque claramente el problema siga ahí) Hay algo en poder hablar sobre lo que sientes o piensas que incluso puede hacerte pensar “Dios, ahora que lo estoy diciendo en voz alta, es realmente una tontería” entonces vuelves a sentirte ligera y hasta un poco tonta por haber creado problemas en tu cabeza. Pero sólo hasta que eso salga de tu sistema puedes analizarlo un poco y ser más ecuánime.
Nos gusta escuchar. Esto va relacionado con lo anterior, nos gusta hablar y nos sentimos cómodas haciéndolo; pero también escuchamos. He tenido días con la cabeza tan revuelta y quiero compartirlo con mi novio y aunque es bastante abierto y comprensivo, más de una vez he notado esa cara de “no tengo idea de lo que quieres decirme” y es bastante gracioso. Más tarde puedo mandar mensaje de voz a una amiga y me dice “Te entiendo perfecto”.
Han visto un chiste que dice Lógica femenina: pasar horas arreglándose para lograr que los hombres las noten e ignorarlos después.
En nuestra defensa puedo decir que arreglarnos juntas para salir es casi tan divertido como la fiesta. Te pruebas mil cosas, te ríes de los atuendos fallidos de tus amigas, se prueban la ropa de todas, eligen lo que a cada una se le ve mejor, etc. Sé que suena a película gringa pero esto es para nosotras lo que para los hombres es jugar Xbox. Es como un juego; un juego que por supuesto sólo puedes jugar con tus amigas.Y por fin después de algunas horas y un cuarto hecho un desastre, al salir sientes una especie de poder por salir rodeada de tus mejores amigas en tacones y claro maquillaje que no usarías en tu día a día. Nos sentimos algo así como The Avengers o si quieren una referencia más moderna: el final del video Bad Blood de Taylor Swift.
Con la edad este tipo de momentos son poco frecuentes pero cuando sucede es bastante divertido.
Te puedes dar el lujo de ser un poco frívola. Con esto me refiero a hablar de los hijos de Angelina Jolie, la vida de Olivia Palermo o preguntar que app usan para las fotos de Instagram. Compartir links de Buzzfeed o compartir el meme por el cual no paras de reír. Es sano tener con quién compartir todo esto y que no crea que eres una total babosa.
Te puedes dar el lujo de ser demasiado profunda/analítica/intensa. Tu amiga es esa persona que te escuchará decir lo mismo cien veces y es probable que se canse pero aún así te aconsejará. Con ella puedes darte el lujo de ponerte a filosofar sobre la vida, analizar una y otra vez que salió mal con tu antigua relación o tratarán de entender la raíz de tu última crisis existencial.
Las mujeres también son doctoras. No todas lo saben, no todas lo hacen a propósito. Pero hay algunas palabras o consejos que pueden llegar en el momento correcto. Te ayudan a superar rupturas amorosas con risas, días de playa o recomendándote un libro. Tengo en mente tantos ejemplos de libros, películas o canciones que llegaron a mí gracias a ellas y espero en algún punto haber hecho lo mismo por alguna de ellas. Los helados y pláticas también cuentan como terapia.
Jerarquía, estándares, competencia y respeto. Todo a la vez. Con esto me refiero a que también somos competitivas, pero no siempre en una manera negativa. Ver a otra mujer triunfar te hace querer lo mismo; he recibido inyecciones de energía y valor de mi amiga madre soltera o de esa mujer que parece hacerlo todo a la vez. Me pasa lo mismo cuando veo a mi amiga pedir un aumento en su trabajo con la mano en la cintura porque sabe que se lo ha ganado, así como aquella que es mamá y se enfrenta a los retos de educar y criar a una personita. La mujer que lo hace todo en un día: gym, trabajo, amigas, novio y aparte tiene el cabello impecable. Ejemplos hay miles.
Cada mujer en tu vida aporta algo, algunas con sus actos, otras con sus palabras. Otras te harán reír con sus ocurrencias, cada mujer tiene un poder especial o algo que transmitirte. Tú harás lo mismo cuando alguna lo necesite, así juntas van elevando los estándares en muchísimos niveles.
Por eso digo que las mujeres de mi vida me han hecho seguir cuerda, me han dado balance, risas, consejos, buenos y malos y ejemplos. Gracias mamá, tías, primas, hermana <3, jefas, compañeras de trabajo y mejores amigas. Ustedes hacen que el mundo sea menos caótico y más sensible.
Pau Alcocer








